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Análisis Ghost Recon: Future Soldier

Clark July 20, 2012 360, Análisis, PC 4 Comments

Pues sí amigos, hay vida más allá de Call of Duty, y más concretamente de esa acción tan directa y, en la mayoría de ocasiones, irreal: franquicias como Arma, Socom, Operation Flashpoint, Rainbow Six, o la ya algo olvidada Hidden & Dangerous, demuestran la existencia de un mercado orientado a una vertiente más realista. Probablemente de todas ellas, Rainbow Six sea la que ha conseguido labrarse una mejor reputación, consagrando a Red Storm como una de las pioneras en el género táctico y al famoso escritor norteamericano Tom Clancy como impulsor de tramas militares/políticas en el sector de los videojuegos. En el año 2001 se aventuraron con el Spin Off llamado Ghost Recon (aunque en esta ocasión no se basaba en ninguno de los libros del famoso escritor), convirtiéndose en uno de los paradigmas de la acción táctica, igualando en relevancia a su hermano mayor y elevando aún más la figura del escritor en el mundo de los videojuegos.

Después de algunas expansiones y secuelas, la saga se estrenó en la presente generación, en 2006 y de forma exclusiva para 360, con el genial Advanced Warfighter. El éxito se les subió a la cabeza y presentaron la secuela al año siguiente, esta vez también para PS3, sin llegar a las mismas cotas de calidad que el anterior. Finalmente, y tras un desarrollo algo complicado con algunos retrasos (el juego estaba previsto para comienzos de 2011) y cambios de dirección, nos llega esta quinta entrega titulada Future Soldier, un juego que propone un giro para la franquicia transformando esa acción pausada característica de la saga en un juego más frenético y accesible, donde el componente táctico y la perspectiva realista dejan paso a una “casualización” hacia una acción más directa y de gatillo fácil en la línea hollywoodiense de los actuales estándares bélicos Call of Duty, Battlefield y compañía. ¿Era necesario este movimiento? ¿Acaso el éxito de una franquicia pasa por asemejarse al título de Activision? Francamente, yo creo que no.

Ghost Recon Future Soldier Screenshot

Future Soldier nos traslada a un conflicto internacional en el que formamos parte de una unidad Ghost que debe desentrañar una conspiración que amenaza la seguridad mundial, causante de la detonación de una bomba que acabó con otra unidad Ghost aliada. Como podéis apreciar, la trama no es ninguna panacea a nivel argumental, de la misma forma que tampoco es el culmen de la narrativa, llevándonos por distintas localizaciones del globo terráqueo (Bolivia, Nigeria, Pakistán, Georgia, la zona nevada del Ártico o Rusia) sin darnos demasiadas explicaciones, lo cual hace difícil que nos sintamos atraídos por la historia, pero buscando una cierta variedad. Donde sí consigue captar nuestra atención es en los distintos artilugios tecnológicos que usa nuestra unidad y que nos proporciona una clara ventaja en combate. Cada situación del juego está condicionada por el uso del camuflaje óptico, escáneres magnéticos, visión nocturna/termal o de rayos X, reconocimiento y ataque con drones espías, incursiones, ataques aéreos y demás situaciones estratégicamente preparadas para usar estos mencionados gadgets vanguardistas.

Otro aspecto a destacar, siguiendo con la línea innovadora que ha precedido la saga, es este modo historia orientado exclusivamente al juego cooperativo para cuatro jugadores, algo que hará las delicias de aquellos que disfruten en compañía. Es pronto para afirmar si estamos ante la experiencia cooperativa definitiva en un shooter, pero lo que sí podemos afirmar a ciencia cierta es que sus resultados son más que satisfactorios.

Ghost Recon Future Soldier Screenshot

Este cambio de orientación de las bases de su propuesta inicial, simplificando los componentes tácticos y renegando un poco del ritmo pausado de antaño en detrimento de una mayor accesibilidad, así como la presentación de un nuevo grupo de protagonista (cuando en los anteriores títulos encarnábamos al capitán Mitchell, líder de un escuadrón Ghost Recon), responde a una intención clara por parte de Ubisoft de desmarcarse dentro de la franquicia e iniciar una nueva subsaga.

Antes hablaba de la “casualización” que ha experimentado la franquicia, y es que aunque las bases tácticas se mantienen, el título ha sucumbido a esas premisas impuestas por un mercado dominado claramente por la espectacularidad y agilidad del título de Activision. En este aspecto, el cambio sufrido es más que evidente y puede echar para atrás a incondicionales de las hazañas bélicas de los juegos de Tom Clancy.

Ghost Recon Future Soldier Screenshot

Francamente, los momentos a lo Call of Duty sobran bastante, básicamente porque ni son divertidos a nivel jugable, ni aportan nada, además de romper con esa filosofía de sigilo que el juego quiere poseer. Los momentos “on rails” a los mandos de una ametralladora desde un helicóptero o escoltar a un rehén mientras disparas con la otra mano son absolutamente innecesarios a la vez que surrealistas viniendo de Tom Clancy, igual que esos momentos de incursión a cámara lenta que, por desgracia, parecen haberse convertido en un estándar que todo shooter que pretenda ser algo debe llevar. No creo que ese sea el camino para convertirse en un triple A.

Por otra parte, el juego consigue brillar con luz propia precisamente en los momentos “marca de la casa”. El disparo sincronizado es probablemente uno de los momentos más espectaculares y efectivos (si se hace bien) de todo el juego, el cual nos permite marcar cuatro enemigos para los liquiden nuestros compañeros al dar la orden. Amén de las exploraciones con el dron espía (una especie de helicóptero equipado con una cámara), que también se convierte en terrestre para adentrarse en las instalaciones por los conductos de ventilación, o del uso del camuflaje óptico que solo funciona si no nos movemos demasiado rápidos. La oferta la completan otros artilugios como la visión nocturna o de rayos X, que permite marcar a través de objetos y paredes a enemigos y vehículos, o una sonda que permite detectar posiciones enemigas en un pequeño radio de alcance. El sigilo entra en escena en distintas misiones y se beneficia de estas herramientas, en otras en cambio, tendremos que usar la fuerza bruta y liarnos a tiroteo limpio, así como las puntuales escenas sobre raíles que mencionaba anteriormente.

Ghost Recon Future Soldier Screenshot

El juego se basa en el ya clásico sistema de coberturas implantado por el rey Gears of War, aunque en esta ocasión se ha visto ligeramente innovado con lo ya probado en el genial Splinter Cell Conviction: una vez a cubierto, mirando a otras coberturas cambiaremos a ellas de forma automática manteniendo pulsado el botón. La personalización de armas alcanza cotas verdaderamente enfermizas, y es que podemos modificar absolutamente cualquier parte de nuestra arma: culata, gatillo, mirillas, cargadores, sistemas de expulsión de gases, cañones, silenciadores, camuflajes y un larguísimo etcétera.

Por desgracia, las órdenes que podemos dar a nuestros compañeros son más bien escasas: matar o quedarse quieto. Olvidaros de órdenes más complejas de atacar por flancos, reagruparse o desplazarlos a un punto concreto del escenario, eso requeriría de una IA más trabajada, que no es el caso. Aquí es donde toma cierta importancia poder jugar la campaña con tres amigos. Quisiera remarcar lo de amigo, ya que si jugamos con desconocidos sucede lo de siempre, que estos van un poco a su bola y falta un poco de complicidad.

Ghost Recon Future Soldier Screenshot

La gracia del Multijugador

Como ya viene siendo habitual en el género, Red Storm ha puesto especial énfasis en el multijugador competitivo, el verdadero motor de la presente generación, el auténtico reclamo devora-horas y, por qué no decirlo, la principal fuente de ingresos de toda esta industria (tanto es así, que ya ha aparecido el primer DLC llamado Artic Strike, con tres nuevos mapas multijugador, un nuevo modo multijugador llamado Stockade, un mapa en cooperativo para el modo Guerrilla y seis armas adicionales). Cuatro modalidades de lo más clásicas que enfrentan hasta un máximo de 16 jugadores: Conflicto (un duelo a muerte por equipos con objetivos situados de forma aleatoria por el escenario), Señuelo (propone tres objetivos donde dos son trampas), Asedio (por objetivos pero sin respawn) y Sabotaje (desactivación de bombas); con tres clases de soldados: Ingeniero, explorador y fusilero, cada una con sus propias características y armas. Vale decir que el juego trata de buscar el enfrentamiento estratégico en detrimento del gatillo fácil, aunque en ocasiones sea inevitable por el equipo al que nos enfrentemos.

Por último tenemos el modo Guerrilla, una copia del modo Horda que nos enfrenta a 50 oleadas de enemigos en cinco mapas y que podemos afrontar con un amigo a pantalla partida o con otros tres jugadores vía online (de la misma forma que el modo campaña). Cada 10 oleadas el juego te obliga a tomar una nueva posición, hasta llegar a la 50, huyendo del clásico sistema de camperos que se atrincheran y no se mueven en toda la partida. El sistema de puntuación premia la curación a un compañero, afianzando el trabajo en equipo y huyendo de los típicos lobos solitarios que tanto abundan por ahí, así como encadenar varias muertes en poco tiempo. No hace falta que diga lo divertida que resulta esta modalidad, ¿verdad?

Ghost Recon Future Soldier Multiplayer Screenshot

El apartado gráfico no es tan vanguardista como los gadgets del juego, más bien algo desfasadete, pues se trata del mismo que sus dos Advanced Warfighter (con seis añitos a sus espaldas). Podríamos definirlo como irregular: texturas de muy baja resolución, modelados faciales pobres (y eso que los personajes ocultan su rostro), materias como el fuego o el agua cantan como una almeja, o unos escenarios con esa falsa sensación de libertad, algunos más grandes que otros pero siempre con cierta linealidad (olvidaros de los distintos caminos de antaño), poco detallados y con detalles tan feos como el de una simple tela que no permite el paso de nuestras balas, interiores vacíos o esa nula interactividad.

Por el contrario, el modelado corporal de los personajes es bastante bueno, las armas presentan un aspecto de lo más realista, con mención especial al brutal editor, y los efectos lumínicos y climatológicos son bastante resultones. Pero lo mejor, sin duda alguna, es su estabilidad en la tasa de imágenes, y en este aspecto también toma la referencia de Call of Duty, motor reaprovechadísimo con detalles muy feos, texturas pobres y demás, pero jugablemente una delicia con esos 60fps estables en todo momento.

Otra cosa bien distinta es el apartado sonoro, con un doblaje a nuestro idioma sensacional, unos sonidos contundentes, especialmente en las armas (santo y seña de la saga) y una banda sonora electrónica, y algo machacona, a cargo del grupo Hybrid que no pasará a la historia por la calidad de sus temas.

 YouTube Preview Image

Campaña cooperativa para 4 jugadores
Genial el modo Guerrilla, con la posibilidad de la siempre divertida pantalla partida
Los geniales gadgets aportan frescura y son el mayor atractivo del juego
Impresionantes opciones armamentísticas, con especial énfasis en el editor

Gráficamente irregular y algo desfasado
Pierde buena parte de la seña de identidad de la franquicia
Escasos mapas para el modo Guerrilla
Opciones para Kinect de risa

VALORACIONES

Uno no logra librarse de la sensación de que Future Soldier debería haber resultado mejor de lo que es, tanto por la sobrada experiencia de Red Storm como por las posibilidades de una franquicia como Ghost Recon. No estamos diciendo con esto que sea un mal producto, para nada, pero ciertamente se queda a medio gas en uno de los géneros más trillados de esta generación. Este éxodo de las bases tácticas (reducidas a la mínima expresión) para acercarse a la mecánica de moda pasillera y de gatillo fácil puede echar para atrás a los acólitos de la saga, aunque por el contrario puede acercar a ese nuevo público que busque una experiencia más cercana a las habituales propuestas frenéticas de Activision y EA. Interesante y entretenido, aunque lejos de la excelencia de sus predecesores y sin representar una seria amenaza para los reyes del género, mucho mejor posicionados y cuidados.

Sus carencias técnicas las compensa con una divertida y completa experiencia multijugador, tanto competitivo como cooperativo para cuatro jugadores, que difícilmente encontramos en este mundillo. Un título hecho y pensado para jugar en compañía, porque la experiencia individual resulta algo más sosa. Una lástima que este conjunto se encuentre algo cojo en contenido (el maravilloso modo Horda, digo Guerrilla, solo trae 5 mapas, por ejemplo) y que viene a demostrar las claras intenciones de Ubisoft hacia la venta de contenido DLC, una verdadera pena, pero este es el gran cáncer de la presente generación.

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Acerca del Autor

Técnico informático titulado y veterano jugón desde tiempos ancestrales. Empezó sus andanzas con un MSX SONY HIT-BIT que le regalaron sus padres a la temprana edad de 6 años y la Atari de su primo. Posteriormente vinieron la NES, con la que pasó sus mejores momentos junto con su hermano, SuperNes, MegaDrive, N64, Dreamcast, etc., hasta las actuales de nueva generación (PS3, 360 y Vita). Administrador de esta humilde morada y coleccionista enfermizo de videojuegos retro

4 Comentarios

  1. Musicgare July 23, 2012 a las 7:08 am

    grandísimo análisis Clark. La verdad es q no me tira mucho Ghost Recon, y este no es ninguna excepción

    saludos

  2. Rubén July 23, 2012 a las 11:11 am

    Un análisis muy completo y exhaustivo. Os felicito por él y por el gran trabajo que hacéis con la web

    Saludos

  3. David July 23, 2012 a las 9:33 pm

    Absolutamente de acuerdo con este fabuloso texto del maestro Clark
    el juego es entretenido, pero no es un Ghost Recon, demasiado Callofdutyzado. Como bien dice Clark, el éxito de una saga no pasa por asemejarse al título de Activision. No señor

  4. Aleix July 30, 2012 a las 7:46 am

    Buen juego. No llega al nivel de la saga y sí es verdad q se ha perdido un cierto componente táctico pero sigue siendo bueno

    buen análisis, sí señor

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