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Análisis Gran Turismo 6

Hablar de Gran Turismo es hablar de realismo automovilístico en estado puro, es hablar de la saga de conducción por excelencia. Una franquicia que se ha querido diferenciar del resto impregnando un marcado estilo realista que ha ido cosechando una gran legión de seguidores (70 millones, concretamente) a lo largo de estos 15 años, convirtiéndose en el abanderado de SONY y catapultando a la desarrolladora japonesa, Polyphony Digital, a la cima del éxito. Es inevitable mencionar la figura de Kazunori Yamauchi, un piloto de carreras nipón con un serio problema con el perfeccionismo y la meticulosidad, y que, al igual que Martin Luther King, tenía un sueño: trasladar al mundo del videojuego su pasión por el motor.

Esta sexta entrega se erige sobre la base estructural del anterior Gran Turismo 5, uno de los videojuegos con mayor tiempo de desarrollo que hemos podido ver en esta industria, nada menos que 5 años, tiempo que la competencia supo aprovechar bien para perfilar esta otra gran alternativa en la simulación automovilística llamada Forza Motorsport. Seamos claros, ambos títulos juegan en ligas distintas y no hay que caer en el error de compararlos.

Gran Turismo 6 Screenshot

El nivel enfermizo por el detalle que comentaba anteriormente hizo que Yamauchi empezara el desarrollo de esta sexta entrega inmediatamente después del lanzamiento de GT5 (y de eso ya hace 3 años). A primera vista puede parecer que estamos ante el mismo juego, pero nada más lejos de la realidad ya que no tardamos en darnos cuenta de los notables cambios y mejoras que supone esta nueva iteración de la saga. Podríamos definir este Gran Turismo 6 como una evolución de lo que empezó Gran Turismo 5 y, por qué no, lo más cercano a la idea que tenía Yamauchi en la cabeza hace tres años –no en vano y pese al excelente juego que es GT5, había ciertos detalles que no acabaron de convencer a una buena parte del público–. Conservador en muchos aspectos, esta nueva entrega busca mejorar la mayoría de estos detalles donde cojeaba y pulir las numerosas bondades del título original.

Tiempos de carga optimizados (gracias a una instalación progresiva de los circuitos), una interfaz de menús más intuitiva y limpia, más variedad de pruebas, un nuevo sistema de puntuación (basado en estrellas) que desbloquea nuevas pruebas, esa necesaria revisión de la suspensión y físicas en la conducción (con colaboración técnica por parte de algunos fabricantes), apartado climatológico más realista, eliminación del modo B-Spec (para centrarse más en la conducción) o el pulido de la jugabilidad online, son algunas de las mejoras que aporta esta sexta entrega numerada de la saga.

Gran Turismo 6 Screenshot

En GT6 se ha optado por una aproximación al jugador casual con un completo (y algo molesto) tutorial en forma de pop-ups que nos indican las pautas y movimientos durante los primeros compases del juego para lograr dominar las mecánicas de juego. Una inteligente estrategia para atraer a más público, gente que veía desde lejos todo este conglomerado de realismo y tecnicismo pero que no se atrevía a coger el volante y a sacarse los carnets. Ahora estos últimos no tienen tanta importancia en el desarrollo del juego y, ciertamente, el título se ha vuelto más accesible gracias a una IA más permisiva –algo que puede disgustar a quienes busquen ese reto que ha proporcionado la franquicia a lo largo de sus años–. Siempre podemos ajustar el nivel de esa IA (del 1 al 10) para afinar la dificultad acorde a nuestras aptitudes al volante, un aspecto muy trabajado ya que a niveles altos nuestros contrincantes son más perspicaces y, a parte de ofrecer mucha más resistencia, efectúan sus trazadas de forma mucho más efectiva. También tenemos la posibilidad de desactivar las ayudas en la conducción (gestión de estabilidad, ABS, curva de trazado, punto ciego, etc.) para obtener una experiencia mucho más realista.

Antes de profundizar más, hay que hacer hincapié en que Gran Turismo es un producto pensado y diseñado para jugarse con volante. Es importante recalcar eso ya que, aunque también puede jugarse con Dualshock (con una buena implementación, dicho sea de paso), la experiencia que proporciona el uso del volante es absolutamente distinta y no transmite las mismas sensaciones que el pad (hasta podríamos hablar de un producto distinto). No olvidemos que Gran Turismo 6 es un simulador, y el uso de este accesorio nos garantiza la experiencia más completa –y si además contamos con un PlaySeat puede ser un orgasmo–.

Gran Turismo 6 Screenshot

El modo Carrera será nuestro primer paso y el modo principal en este extenso e inabarcable producto. Seis series con sus respectivas copas y campeonatos, así como otros eventos como Carreras de karts, rallys, Super GT, Le MansNascar, misiones, unos mini juegos llamados Pausas para Café y pruebas independientes como una carrera por la luna, con los que iremos obteniendo las estrellas que nos desbloquean nuevas pruebas y nos dan acceso al examen final para ascender a nuevas series. Las alternativas a este modo principal son los típicos modos Arcade y Contrarreloj, o el mediocre Derrapes, cuyos nombres dejan muy clara su oferta jugable.

Como de costumbre, las opciones de personalización son abrumadoras y hay que tener en cuenta numerosos factores que afectan directamente a nuestra conducción. No solo es determinante la marca y el modelo de coche (que se conducen completamente distintos y con su comportamiento específico), sino el compuesto y tipo de neumático, grado de suspensión, tracción, frenos, tubo de escape, peso del vehículo, aerodinámica, desgaste de las ruedas, etc., por no mencionar que en condiciones de lluvia todo cambia radicalmente (añadiendo también que puede empezar a llover en mitad de la carrera). El juego requiere de una dedicación y un profundo aprendizaje para conocer al milímetro nuestro vehículo y el estado y funcionamiento de todos sus componentes.

Gran Turismo 6 Screenshot

Pese a todos los cambios que ha sufrido el juego, siguen habiendo detalles que no gustarán a los más puristas, como el inexistente sistema de daños y colisiones –quizá tendrá mucho que ver el hecho de que los fabricantes no vean con buenos ojos a sus preciosos coches estampándose contra el guardaraíl con el mismo realismo que Yamahuchi pretende ofrecer en sus diseños y físicas–, o la destacada ausencia de daños mecánicos para la modalidad individual que, sin duda, le resta enteros en su faceta de realismo.

Si hay un aspecto por el que siempre ha destacado la saga Gran Turismo es por los coches y por el escaparate que supone para la industria automovilística, lugar donde las 109 marcas presentes pueden mostrar al mundo las bondades de sus últimos modelos terrenales (hasta el mismísimo Adrian Newey diseñó los modelos exclusivos Red Bull X2010 y X2011). Un aspecto que se ha ido puliendo y potenciando a cada nueva entrega con un mayor número de vehículos (actualmente disponemos de más de 1200 coches, con novedades como el 2014 Corvette Stingray, el BMW M4 Coupé o el prototipo GTbyCitroën) o con esa maravillosa recreación virtual de sus interiores (jamás vista en otro título).

Gran Turismo 6 Screenshot

Gran Turismo 5 significó el estreno de la saga en la vertiente online y Polyphony Digital ha querido dar continuidad dado el éxito que tuvo. No solo ha mejorado su rendimiento (no hay rastros de lag) y se ha agilizado la búsqueda de partidas (para un máximo de 16 jugadores), sino que han añadido opciones como ver el fantasma de nuestros amigos (una característica que, aunque sea típica, resulta tremendamente adictiva) o los siempre interesantes lobbies y Eventos de Temporada que nos facilitan la opción de participar en torneos. Un complemento perfecto que tendremos disponible cuando alcancemos la Licencia Nacional A, otro acertado movimiento que busca unas competitivas partidas multijugador y libres de novatos que puedan entorpecer a otros jugadores.

Una vez más, Gran Turismo saca toda la artillería en su faceta gráfica, abanderado por esos 1080p y esa maravillosa tasa de 60 imágenes por segundo (indispensables para cualquier juego de conducción), un soberbio trabajo de iluminación, texturizado y poligonal, adornado con unos sobresalientes y mejorados efectos climáticos. Amén del increíble nivel de detalle que se consigue en todos y cada uno de los más de 1200 vehículos que confirman el plantel (muchos de ellos, eso sí, variantes del mismo modelo).

Gran Turismo 6 Screenshot

Los escenarios no han cambiado en demasía y nos encontramos con prácticamente los mismos de la anterior entrega y unos pocos nuevos, sumando un total de 37 (con un centenar de trazados). Eso sí, preciosos es quedarse cortos y el nivel de parecido con la realidad de algunos de ellos (especialmente los urbanos como Londres, Roma, Madrid o Tokyo) es verdaderamente impactante: la distancia de dibujado, la posición de las curvas, los cambios de rasante y la velocidad a la que el resto de elementos pasan a través de las lunas es extremadamente similar. Sin embargo, hay que reconocer que esperábamos más novedades en este aspecto y pulir ciertos detalles que enturbian unos circuitos realmente bellos: sombras de los vehículos y público mejorable, o algunos circuitos más pobres que otros (heredados de GT4).

El apartado de sonido, sin embargo, está un peldaño por debajo con una banda sonora correcta pero cuyos sonidos están lejos de la brillantez, especialmente el de los motores de los bólidos, donde todo el cuidado a la hora de plasmar la diferencia en la conducción entre distintas marcas brilla por su ausencia en este apartado, con unos rugidos de motor demasiado parecidos entre ellos, ese exceso de ruido en los derrapes y, nuevamente, en las colisiones con un sonido de lo más irreal.

Gran Turismo 6 Screenshot

Micro-pagos para los vagos

A medida que completamos las distintas pruebas obtenemos unos créditos que serán nuestra moneda en GT6 para cualquier vehículo o accesorio que queramos comprar.  Claro está que la adquisición de estos accesorios o vehículos para engrosar nuestro garaje puede llevarnos un buen número de horas de juego. Tiempo que podemos acelerar gracias a los Micro Pagos, unas transacciones que podemos acceder en la Tienda GT y que nos ofrecen la posibilidad de adquirir un número de créditos a cambio de dinero real. Francamente, no es nada que no hagan otros títulos para ofrecer al jugador las mismas herramientas que pueden conseguir invirtiendo en horas de juego cuando no quieren (o no pueden) esperar.

YouTube Preview Image

Simulación exquisita y perfectamente adaptada a todos los niveles de conducción
Notable optimización de los tiempos de carga (prácticamente inexistentes)
1080p y 60 fps, el sueño de todo amante a la conducción
El descomunal nivel de detalle que alcanza el juego en todos sus aspectos, jamás visto hasta la fecha
Los retos del modo online y picarse con los amiguetes
Un producto de una duración incalculable

El apartado de sonido no ha sido cuidado con el mismo mimo que otros apartados
La ausencia de daños materiales y físicos (indudablemente le resta realismo)
Siguen habiendo demasiadas variantes de un mismo modelo de coche

Nota-Analisis-Gran-Turismo-6

VALORACIONES

Gran Turismo 6 se presenta como una evolución del anterior trabajo con el objetivo de pulir y completar la experiencia. Con un motor de físicas revisado, un lavado de cara que simplifica el movimiento por los menús y una mayor agilidad y rendimiento en las partidas online, la saga se abre al jugador casual sin olvidar al veterano y purista jugador de la franquicia con multitud de opciones para ajustar el juego a sus aptitudes.

Bien es cierto que el producto no está libre de impurezas, aspectos que deberían revisarse en el futuro GT7 de Playstation 4, pero lo que nadie puede dudar es de la inmensa calidad y duración que atesora esta nueva obra de Polyphony Digital, que consigue plasmar el nivel de realismo enfermizo de Yamahuchi y utiliza la tecnología para lograr una experiencia de lo más real. Gran Turismo 6 es un producto excelente a todos los niveles y cada vez más cerca de la perfección en la simulación automovilística virtual.

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Acerca del Autor

Técnico informático titulado y veterano jugón desde tiempos ancestrales. Empezó sus andanzas con un MSX SONY HIT-BIT que le regalaron sus padres a la temprana edad de 6 años y la Atari de su primo. Posteriormente vinieron la NES, con la que pasó sus mejores momentos junto con su hermano, SuperNes, MegaDrive, N64, Dreamcast, etc., hasta las actuales de nueva generación (PS3, 360 y Vita). Administrador de esta humilde morada y coleccionista enfermizo de videojuegos retro

5 Comentarios

  1. Nacho February 6, 2014 a las 5:30 pm

    Gran trabajo Clark!

  2. Joan February 6, 2014 a las 6:18 pm

    Enhorabuena, es el mejor análisis que he leído de este fantástico juego. Se nota que le has dedicado horas.

  3. McRillo February 6, 2014 a las 8:14 pm

    Pues me lo esperaba más flojo….. pero sin duda toca desempolvar la Ps3 de nuevo…. Aunque le queda mucha mucha vida visto lo visto

  4. Cole February 7, 2014 a las 8:21 am

    JUEGAAZOOOOOOOOO
    Una pena que haya llegado tan tarde y la gente está más pendiente de la Next-Gen (aunque no haya una mierda) que de PS3. QUe ya os digo yo que todavía tiene cuerda para rato.
    Grandioso análisis!

  5. Chido September 23, 2015 a las 7:11 pm

    ¿Simulación? De ninguna manera.

    Si no hay daños mecánicos, éso NO es simulación. Una pena de título.

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