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Análisis Injustice: Gods Among Us

A quienes nos apasiona el mundo del cómic siempre hemos soñado en poder emular a nuestro superhéroe favorito, algo que podemos hacer gracias a la industria del videojuego, que nos ha dado la mejor herramienta para ello. Muchos han sido los superhéroes que han cruzado la frontera del papel hacia este mundo pixelado (o poligonal en los tiempos que corren), y mientras la factoría Marvel ha aportado a buena parte de su elenco de personajes, no podemos decir lo mismo de DC Comics, dónde Batman y Superman han sido prácticamente el único recurso.

Curiosamente, estos dos pesos pesados han sido los protagonistas de dos hitos del mundo del videojuego, uno para bien y otro para mal. Mientras el caballero oscuro ha protagonizado los dos mejores videojuegos basados en superhéroes: Batman Arkham Asylum (nombrado en el libro de los Récord Guiness como tal) y el maravilloso Batman Returns de Super Nintendo; nuestro querido hombre de acero ha sido el protagonista del peor videojuego de superhéroes de la historia, el infame Superman 64, la obra maestra de los franceses de Titus Software. Un triste honor para el personaje que protagonizó el primer videojuego basado en superhéroes, concretamente para la Atari 2600.

Tras el éxito propiciado por el reboot de Mortal Kombat de hace un par de años, Ed Boon y Netherrealm (descendientes de la mítica Midway)se embarcan en el juego definitivo de la Liga de la Justicia, este peculiar equipo de superhéroes conformado por los principales protagonistas del universo DC. No han sido muchos los videojuegos aparecidos de la Liga de la Justicia, de hecho los podríamos contar con los dedos de una mano, y ni mucho menos han gozado de la calidad que merecían (tan solo podríamos destacar el genial Task Force de Super Nintendo). Tampoco es la primera vez que los americanos de NetherRealm Studios se codean con los personajes de DC, pues ya tantearon el terreno en el discreto Mortal Kombat vs DC, un juego del que, por cierto, no se ha tomado nada para este título.

24 han sido los personajes elegidos para formar parte del plantel seleccionable para el juego: Batman, Superman, Linterna Verde (Hal Jordan), Aquaman, Wonderwoman, Green Arrow, Flash, Hawkgirl, Cyborg, Nightwing, Shazam (también llamado Capitán Marvel) y Raven, por el bando aliado; mientras que Joker, Lex Luthor, Harley Quinn, Catwoman, Doomsday, Solomon Grundy, Siniestro, Killer Frost, Bane, Ares, Deathstroke y Black Adam conforman el bando criminal; a los que habrá que añadir cuatro más vía DLC, de los cuales ya han sido anunciados Lobo y Batgirl (¿estarán en el disco?). No entraremos a valorar si falta este o aquel otro personaje, aunque sí es cierto que el plantel anda algo escaso de personajes femeninos (¿dónde están Black Canary, Zatanna, Poison Ivy o Power Girl?) y también es inevitable echar de menos al detective marciano J’onn J’onzz (aunque este hace un breve cameo en uno de los escenarios).

Como es habitual en este tipo de juegos, es fácilmente apreciable el desequilibrio existente entre ciertos personajes. Tan solo tenemos que jugar por internet para darnos cuenta de los personajes Top Tier: Flash, Aquaman o Deathstroke, por ejemplo. Nada que no se pueda solucionar con un parche, aunque siempre es de agradecer un poco de esmero en este aspecto.

Injustice: Gods Among Us toma ciertas bases jugables del reciente Mortal Kombat, con ese particular estilo de combate 2D y la misma puesta en escena, aunque con su propio patrón de ataque basado en tres intensidades (débil, medio y fuerte) a partir de los cuales ejecutamos una amplia gama de combos. Tras esta hipotética semejanza se esconden unos cuantos pequeños cambios que lo diferencian de Scorpio, Sub-Zero y compañía. Uno de ellos, y quizá el más significativo, es que por fin se ha dejado atrás el tan incómodo botón para cubrirse y utilizar el estándar instaurado por Street Fighter allá a principios de los 90. No hay duda que este cambio supone todo un acierto y un control mucho más cómodo e intuitivo. Otro de los cambios lo encontramos con la eliminación de los Rounds, en su lugar tenemos dos barras de vida que, al consumir una, otorgará un segundo de descanso para levantarse y empezar el que vendría a ser el siguiente asalto.

Por último tenemos la barra especial que llenamos a base de nuestros movimientos especiales y, una vez llena, podemos ejecutar el Supermovimiento de cada personaje, un movimiento tan devastador como espectacular que abre una escena sobrecogedora (vendrían a sustituir los movimientos X-Ray de Mortal Kombat). También podemos optar por ejecutar movimientos EX, que potencian nuestros ataques especiales a cambio de una porción de este medidor, e incluso podemos ejecutar los espectaculares Choques (siempre que estemos en la segunda barra de vida), unos duelos al más puro estilo Dragon Ball en los que nos enfrentamos mano a mano contra nuestro rival. Durante este choque, apostaremos una cantidad determinada de nuestra barra especial y, naturalmente, gana el de la mayor apuesta (reduciendo el nivel de vida del rival u obteniendo una suculenta regeneración de vida).

Otra de las novedades radica en el cuarto botón para ejecutar un ataque distintivo de cada personaje (llamado Character Traits), algo novedoso en el género. Cada personaje tiene su propio símbolo que nos indica cuando podemos ejecutar este movimiento (la mayoría durante un breve periodo de tiempo). De esta forma, Batman activa varios batarangs, Wonderwoman usará su espada y escudo (aportando nuevos combos), Green Arrow cambiará el tipo de flecha (congelante o electrificante), Flash activa una supervelocidad que hará que todo a su alrededor parezca ir lento (incluido el rival), Lex Luthor usará un escudo de energía para absorber ataques y reducir el daño, el Joker usará su locura para bloquear ataques y responder con una cuchillada, Hawkgirl usará el poder del metal Nth para volar, Deathstroke entra en estado de concentración de manera que todos sus disparos son imparables o Superman usa la furia de Kripton para que sus ataques ignoren la armadura del rival, por poner algunos ejemplos. Un sistema que le aporta cierto componente estratégico al mismo tiempo que impregna de personalidad al título.

Todo esto se traduce en un buen ritmo de combate y enfrentamientos directos e intensos, lejos de aquella lentitud que muchos llegaron a pensar por la demo. Quizá los más veteranos o curtidos en el género vean esta experiencia poco técnica o con escasa profundidad, un aspecto innegable si lo comparamos con otros grandes del género de las tortas como Street Fighter IV o BlazBlue; sin embargo, el juego es lo suficientemente estimulante como para enganchar al jugador, ya sea veterano o nuevo en el género. Por otra parte, ya desde el primer momento que nos ponemos a los mandos nos damos cuenta de las intenciones del equipo en pos del espectáculo, pues la posibilidad de usar ciertos objetos del escenario o propinar una buena torta al rival y enviarlo a otra parte del escenario (cambiando de zona) dota al juego de un mayor dinamismo y espectacularidad.

Siguiendo la estela marcada por la compañía en el reboot de Mortal Kombat, que a su vez se inspiró en la anterior trifulca de nuestros superhéroes en Mortal Kombat vs DC, en esta ocasión nos vuelven a brindar un modo historia que nos pondrá en la piel de distintos personajes (tanto de un bando como del otro), un recurso eficaz para usar otros personajes no tan típicos y que, en esta ocasión, viene con breves minijuegos a base de Quick Time Events que realizar antes de algunos combates. Sin duda el modo historia es el principal reclamo del título, con un argumento que no está nada mal y bien podría haber salido de alguna de las series de DC, con Superman enloquecido por haber matado a Lois y a su hijo que llevaba dentro (a causa de un engaño por parte del Joker) que se convierte en un tirano, lo que obliga a Batman a buscar ayuda en una dimensión paralela. Por desgracia, en apenas tres horas ya la habremos terminado, aunque no es nada dramático, puesto que luego tenemos las Batallas (el clásico modo Arcade) que nos proporcionarán muchas más horas para conocer el final de cada uno de los 24 personajes y, de paso, desbloquear suculento material en forma de trajes alternativos para nuestros personajes o emblemas y diverso material gráfico para nuestra tarjeta de jugador. Este modo nos permite personalizar la batalla con distintas opciones: luchando solo contra héroes, villanos o ambos, con poca barra de energía,  con tiempo, modo supervivencia, combates de 30 segundos, etc.

Por si todo esto fuera poco y al margen de los clásicos modos entrenamiento y tutorial (de obligada visita al principio), tenemos un último modo llamado Laboratorios S.T.A.R que vendría a sustituir la Torre de Retos de Mortal Kombat. Nada menos que 240 misiones en las que debemos superar una serie de desafíos con cada uno de los personajes del plantel y obtener las correspondientes estrellas. Numerosos y variados retos como ganar a x personaje, ejecutar tantos combos especiales, ganar sin sufrir daños, sin fallar ningún combo o ganar a falta de x segundos, por poner algunos ejemplos. Realmente tenemos material para jugar en solitario a mansalva, algo que siempre es de agradecer.

El modo multijugador rubrica un conjunto francamente notable y cuidado hasta el mínimo detalle. Una interesante particularidad de este título es la compartición de Puntos de Experiencia (PE) entre las modalidades Single Player y Multiplayer. A parte del siempre divertido modo versus para enfrentarnos en la misma consola (con multitud de opciones que activar/desactivar, como la interacción con el escenario, por ejemplo) y las clásicas partidas igualadas o privadas por internet, podemos crear nuestras salas personalizando las reglas u opciones que más nos interesen, podemos aprender de los mejores en el modo espectador e incluso apostar nuestros PE en los combates. Además, el título añade el siempre divertido rey de la colina para ocho jugadores. Dicen que la experiencia es un grado y este equipo ha sabido solventar aquellos problemas con el netcode que se encontraron en Mortal Kombat, pues las partidas son de lo más fluidas y perfectamente disfrutables.

A nivel gráfico, puede que el juego no despunte en lo tecnológico (pese a un buen uso del Unreal Engine 3), pero sin duda los dibujantes y grafistas han realizado un trabajo extraordinario. Empezando por los escenarios, 15 son los que tenemos disponibles en el juego, aunque estos a su vez tienen dos zonas completamente distintas dentro del mismo ambiente (similar a lo visto en Street Fighter x Tekken). Todos y cada uno de ellos recrea con maestría y fidelidad los distintos y paradigmáticos emplazamientos a la serie que representan: la Batcueva (con algunos de los vehículos de nuestro hombre murciélago de fondo como la Batboat, el BatPlane o la batcycle), el hospital psiquiátrico de Arkham, la variante Psiquiátrico de Joker (el mismo psiquiátrico ligeramente cambiado, tomado por el Joker, con el bloque de celdas muy similar al del juego Arkham Asylum), la fortaleza de la soledad de Superman en el ártico (con la zona fantasma al fondo), Atlantis (el hogar de Aquaman), Gotham City (no podía faltar la batseñal iluminando el cielo), Metrópolis (el único escenario con tres zonas distintas, una de ellas en la azotea del Daily Planet), el Ferris Aircraft (donde Hal Jordan pilotaba los cazas), la Isla Striker (la prisión de los villanos de Superman), Themyscira (el hogar de las amazonas), la Atalaya (cuartel general de la Liga de la Justicia), el Salón de la Justicia, la Mansión Wayne (tanto de día como de noche) o Insurgencia (el nuevo hogar donde Batman se refugia en el modo historia).

El juego es un auténtico fan service para el aficionado al cómic, con multitud de cameos y detalles repartidos por los escenarios que hacen referencia a las distintas series de los cómics. Personajes como el profesor Hugo Strange, el Espantapájaros, el Pingüino, Dos Caras, Enigma, Dead Shot, Killer Croc, Red Arrow, los lanterns John Stewart, Kilowog, Katma Tui, Abin Sur o Salaak, Metallo, Atom (Ray Palmer, el cual aparece como personaje jugable en una de las misiones del Joker), Parásito (Rudy Jones) o el mencionado J’onn J’onzz, son fácilmente reconocibles por los escenarios, en alguna pose de victoria o al ejecutar algún movimiento especial. Pero la cosa no acaba únicamente en los personajes que hacen alguna que otra aparición, sino en los trajes alternativos de nuestros personajes principales, muchos de los cuales desbloqueamos a medida que nos terminamos la historia de cada personaje en las Batallas, hayamos reservado el juego en alguna tienda o adquiriendo la Edición Coleccionista: apariencia de los personajes de Arkham City, de la serie “New 52” o “Red Son”, la Blackest Night zombie o la apariencia de Green Arrow de la serie actual de TV, por ejemplo.

Decir que las animaciones de los personajes son brillantes sería quedarse corto (otro de los aspectos claramente mejorados respecto su último trabajo en Mortal Kombat), así como los preciosos modelados de los mismos, con todo lujo de detalles que homenajean al cómic. Cada uno de ellos cuenta con un generoso número de animaciones, las cuales otorgan al mismo muchísimo realismo, aunque también es cierto que a nivel facial baja algunos enteros. También me gustaría destacar el sistema de daños, un aspecto muy bien trabajado en la factoría Warner (¿Quién no recuerda el deterioro del traje de Batman Arkham Asylum a lo largo de la aventura?). En este caso, nos encontramos con heridas y trajes rotos a medida que avanza el combate y nos van repartiendo ostias como panes, al que le acompaña un buen uso de la sangre (impactando detalladamente en el personaje).

Por otra parte, el apartado de sonido no logra estar a la altura: ni la banda sonora consigue destacar (y eso que tenemos algún tema del último disco de Depeche Mode), ni los efectos sonoros son nada del otro mundo. Para rematar este apartado, el juego no viene doblado a nuestro idioma (únicamente subtitulado). No es que moleste (de hecho, pocos o ningún juego de lucha viene doblado), pero ya que hicieron el esfuerzo para doblar este último Mortal Kombat (sin demasiado acierto, dicho sea de paso) tampoco hubiese estado mal que repitiesen la jugada.

 YouTube Preview Image

El mejor videojuego de la Liga de la Justicia realizado hasta la fecha

Divertido y tremendamente adictivo

Universo perfectamente recreado, con un diseño artístico y unas animaciones BRUTALES, así como unos escenarios brillantes y que dan mucho juego

Bien nutrido en modos de juego y extras, que garantizan muchísimas horas de juego

Modo online solvente (han aprendido de los errores de Mortal Kombat)

Cierto desequilibrio con algunos personajes

Como ya es habitual, esta política de contenido descargable, con personajes que aparecen a los pocos días del lanzamiento

Se puede echar de menos un poco más de profundidad en el sistema de combate

Apartado sonoro discreto y algo mejorable

VALORACIONES

No hay duda que Injustice Gods Among Us es grandísimo título de lucha al mismo tiempo que recrea a la perfección todo este universo DC. Con unas mecánicas de juego robustas y, en cierto modo, pulidas respecto el anterior trabajo de Netherrealm (ese fantástico Mortal Kombat), el juego nos depara muchas horas de locura y diversión, tanto para el jugador individual, con una buena cantidad de material que, si bien es cierto que no llega al nivel de Mortal Kombat, sigue siendo muy superior a la media de títulos del género, como para el que le gusta darle al online, dónde se encontrará un sistema de lo más estable y auténticas bestias pardas capaces de realizar combos que te quitan una barra entera de vida.

Los fans de los cómics pueden estar tranquilos, este juego colmará todas sus expectativas. Todos sus personajes favoritos recreados con gusto y siguiendo siempre la línea editorial, a los que ya se están empezando a sumar más a la fiesta, por desgracia vía tarjeta de crédito, una nociva política que nunca nos cansaremos de criticar.

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Acerca del Autor

Técnico informático titulado y veterano jugón desde tiempos ancestrales. Empezó sus andanzas con un MSX SONY HIT-BIT que le regalaron sus padres a la temprana edad de 6 años y la Atari de su primo. Posteriormente vinieron la NES, con la que pasó sus mejores momentos junto con su hermano, SuperNes, MegaDrive, N64, Dreamcast, etc., hasta las actuales de nueva generación (PS3, 360 y Vita). Administrador de esta humilde morada y coleccionista enfermizo de videojuegos retro

4 Comentarios

  1. Musicgare May 8, 2013 a las 9:00 am

    es imposible q no te guste este juego, han conseguido un juego a todas luces redondo.
    gran análisis Clark, he visto mucha devoción por DC en tus palabras 😉

  2. Joan May 8, 2013 a las 1:54 pm

    os felicito por este fantástico análisis, casi tan bueno como el juego
    saludos

  3. Moroboshi May 10, 2013 a las 10:23 am

    Li tinc moltes ganes des de que es va anunciar el projecte i m’alegro de veure que està agradant tant.

    Ja era hora que es fes un bon joc de la JLA, o de l’Univers DC en general (sense comptar els dedicats a en Batman), perquè el Task Force que esmentes tampoc no va ser cap meravella, com a mínim en la versió de la Mega Drive, destrossada per la crítica.

    Ara, com passa amb per desgràcia TOTS els videojocs de lluita em guardaré prou de comprar-lo ara i esperaré l’edició ultimate o com la vulguin batejar per tal de tenir tots els personatges i extres sense haver de tirar de DLC.

    • Clark May 13, 2013 a las 9:01 am

      No et falta raó amic Toni, i més coneixent la política de Warner de treure DLC a mansalva per després, al cap d’uns mesos, treure la Complete Edition (així ho van fer amb Mortal Kombat).

      Jo em vaig viciar molt al Task Force de Super Nintendo, potser el tinc mitificat, però desprñes de veure el que han tret de la JLA, aquell era dels bons

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