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Análisis Medal of Honor Warfighter

Electronic Arts vuelve a presentarnos la última entrega de la archiconocida saga bélica de Medal of Honor. Sus creadores esta vez son exclusivamente el estudio Danger Close, a diferencia de anteriores entregas que compartían sus esfuerzos con los venerados chicos suecos de DICE, centrados en exclusiva en el modo multijugador.

Por desgracia, en esta ocasión queda clara que la ausencia de DICE se reserva para futuras entregas de Battlefield. Como veréis, el resultado final es un juego totalmente estereotipado, un refrito lineal, técnicamente flojo; en definitiva lejos de aquél inicio de saga que nos sorprendió ya en 1999.

Operador Tier 1

Como ocurrió en el anterior Medal of Honor de 2010, nos volvemos a poner en la piel de dos  soldados estadounidenses “Tier 1”, un grupo de élite de Navy Seals encargados de inspeccionar zonas en preguerra o acometer misiones secretas de rescate y sabotaje. En un inicio controlamos a Preacher, y hacia la mitad de la historia,  manejamos al soldado Stump.

La historia muestra una historia bastante explotada con cierto dramatismo final, pero muy inspirado en su competidor natural, Call of Duty o su “primo-hermano” Battlefield. Combatiremos en la actualidad, contra un grupo islamista llamado Aby Sayyaf, contando con la ayuda de otros Seals, o grupos de élite polacos (GROM), australianos (SARS), suecos (SOG) o alemanes (KSK). La misión principal es acabar con la producción de un poderoso explosivo llamado Pentraeritinol (PETN). Incluso asistiremos a una secuencia totalmente inspirada en los desgraciados atentados del Metro de Madrid. Visitaremos también localizaciones como Dubai, Manila o Pakistán.

Entre tanto acto bélico, se agradece cierto dramatismo en la historia, aunque algo explotado últimamente, tocando aspectos personales del soldado Preacher. En unas secuencias CGI se nos presenta la difícil situación personal del soldado, con una exmujer que critica su dedicación plena a su patria, y una hija con la que teme un mayor distanciamiento. Todo ello cargado de estereotipos, linealidad y como no, flashbacks a la orden del día. En definitiva una historia previsible, poco original ni innovadora, y con un intento en mostrar unos personajes tan profundos como los vistos en cualquier película de Chuck Norris (…si me lo permitís).

Un conocido cocktail de shooter bélico

El aspecto jugable de este Medal of Honor, esta cargado de aspectos ya vistos en cualquier otro FPS bélico. Me atrevería a decir, que salvo alguna pequeña novedad jugable, no adopta nada de lo visto hasta la fecha.
Escenarios cerrados y totalmente pasilleros están a la orden del día. Una historia corta que no nos ocupará más siete u ocho horas, con muchas misiones que se centraran en avanzar por el escenario y una vez finiquitados los enemigos, abrir la siguiente puerta y continuar avanzando, todo ello, por tanto, escriptado y creando una rejugabilidad nula, además de la inexistencia de objetos ocultos (típicos ordenadores, informes o planos) que nos creen cierto aliciente para alargar algo la experiencia. Existe nula interacción entre los escenarios, hasta el punto que muchos de los vehículos apenas sufren daños, o peor aún ni explotan al intentar destruirlos. La cantidad de armas es irrisoria (en el modo online mejora algo), puesto que además de contar con las propias armas de nuestro ejército, las enemigas son en su mayoría AK y sus derivaciones. No existen bombas flash, salvo las que tiran nuestros aliados en alguna incursión, y las bombas de humo se reservan también al modo online. Ni tan siquiera podemos devolver las granadas enemigas.

La salud es regenerativa como en la mayoría de casos, aunque con unos puntos de control mal repartidos, contamos una Inteligencia pasable por lo general, excepto por algunos fallos o bugs, y una dificultad, eso sí,  un escalón por encima de la media.

Las únicas aportaciones frescas al género son algunos niveles de conducción; en especial en el que huimos de un complejo residencial de Dubai con el máximo sigilo y ocultándonos de vehículos enemigos (aunque decir que lo mejor de un shooter es un nivel de conducción resulta algo triste). Los niveles de francotirador aportan mayor realismo al tener en cuenta la caída de la bala, aunque con cierta imprecisión y puestos a pedir se podría haber tenido en cuenta el efecto viento. También, dentro de lo malo, valoramos el uso de coberturas y un modo de intrusión con ruleta de opciones al estilo Rainbow Six con el posterior tiempo bala.

La originalidad se ha centrado en el online

Quizás el mejor aspecto de este disco es su aspecto online, y es que a través de partidas de hasta 20 jugadores, entramos en las partidas y en equipos, aunque  creando un sub-equipo o  pequeña escuadra en la que participamos en combate con otro compañero. La novedad es que podremos conseguir puntos de experiencia colaborando con nuestro compañero al asistirle en muertes, curándole o vengando su muerte, además de tener la opción de reaparecer en la partida junto con a él compañero. Aunque como toda colaboración, esto puede presentar un arma de doble filo si jugamos con algún jugador más individualista.

Encontramos los clásicos modos de Todos contra Todos, Duelo por Equipos y Control de Zonas, aunque la esencia de las miniescuadras se explotan mejor en los otros modos de juego llamados Home Run (parecido al modo Capturar Bandera aunque con una bandera que reaparece en puntos al azar), Misión de Combate (tipo sabotaje en el que tenemos 100 vidas para colocar 3 bombas) y por último  Zona de Conflicto (nuestro equipo cuenta con cinco emplazamientos y cada una de las escuadras defiende una de estas cinco localizaciones del mapa).

Se agradece el alto grado de personalización de los soldados y armamento, a base de niveles de experiencia y galones concedidos durante el combate. Se ha incluido la elección de 12 de las fuerzas armadas más prestigiosas del mundo, cada una de ellas con una especialidad, y en la que el ejército español no se encuentra (como era de esperar). Aunque tanto detalle y caracterización, implica unos menús e interfaz bastante engorrosos en inicio.

Asombra enormemente que no podamos coger las armas de los enemigos abatidos o devolver las granadas enemigas ni tampoco se aproveche el sistema de coberturas del modo historia.

Criticable como siempre el típico Pase Online, que penaliza el mercado de segunda mano, alquiler o intercambio. También se han apreciado algunos fallos en servidor o bugs del juego nos expulsarán de las partidas sin razón, aunque en ellas no hemos encontrado apenas LAG.

Desaprovechando un portento técnico

Ya al comenzar el primer nivel nos damos cuenta del nivel gráfico de este trabajo, y es que los primeros bugs se hacen latentes en algunas piedras iniciales que están levitando en el suelo. Más adelante, en niveles diurnos, existe una neblina persistente en el horizonte, por lo que la potencia del motor Frostbite 2.0 no se ha exprimido como en otras ocasiones. Lejos quedan los niveles de destrucción de escenarios conocidos en Battlefield.

Aunque las animaciones por lo general están bien conseguidas, las físicas son totalmente artificiales, en especial en el modo online y en algunos efectos climatológicos como los producidos por el viento en la vegetación (algunas palmeras flexionan como una goma de pollo).

El clipping entre texturas de objetos y personajes o algunas barreras físicas invisibles están a la orden del día y dejando claro que no es la mejor implementación de este motor gráfico. Quizás destaca algún efecto lumínico (pero sin sobras dinámicas) y la calidad en las cinemáticas del modo historia, aunque con unas expresiones faciales bastante irreales.

Quizás el sonido sea de lo más notable de todo el juego, con un buen doblaje al castellano y unas melodías que acompañan bien, aunque lejos del nivel orquestal de otros trabajos. Los efectos sonoros reproducen bastante bien el sonido real de las armas, aunque alguno de ellos, como el motor de los vehículos o el silbido de las balas que sobretodo destacan en la cámara de muerte en Online resultan bastante artificiales.

YouTube Preview Image

Original aspecto online por escuadras de 2
Aspecto sonoro
Niveles de conducción de vehículos

Innumerables bugs gráficos con un aspecto general pobre
Historia cargada de estereotipos y previsible
Campaña corta
Jugabilidad irregular y experiencia muy floja
Precio y Pase online

VALORACIONES

Esta claro que el esfuerzo que exige EA en sus shooters bélicos ha dejado de centrarse en la saga Medal of Honor para centrarse en Battlefield. Sin duda un juego bastante flojo que sólo recomiendo a aquellos que les sobre 60 euros y estén cansados de tanto online de Halo, Call of Duty o el propio Battlefield. Con una historia corta y una aspecto gráfico y jugable cargado de bugs.

Quizás el aspecto multiplayer es lo que más aporta al juego con su modo de escuadras, aunque para nada justifica dicho desembolso, existiendo otras opciones bélicas más económicas y de mejor factura como SOCOM o Starhawk, ambos con excelentes modos Online y todavía con servidores bastante activos.

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Acerca del Autor

Jugón desde la época de los Cassettes, con serias intenciones de montar un golpe de estado para que vuelvan los cartuchos. Se mueve en el entorno laboral financiero, nada que ver con los videojuegos ni la tecnología, y hasta aquí puedo leer. Un crack de las consolas, obsesionado en conseguir trofeos (logros no, que no tiene 360), pero un verdadero patán con los ordenadores (tan solo capaz de usar el pack del Office y el Lotus) y todavía peor en las redes sociales, hasta el punto que hay que llamarle para decirle que tiene un mensaje en Facebook.

2 Comentarios

  1. Darth Ka December 3, 2012 a las 10:44 pm

    Difícil veo que alguien cambie su FPS habitual, sea el que sea, por este. Strike 2, al tercero eliminado.

  2. Meruco December 10, 2012 a las 11:42 am

    buff. No comments. Gracias por el aviso.

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