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Análisis Saints Row: The Third

La saga Saints Row nació con una primera entrega que se puso a la venta en el ya pasado 2006 en exclusiva para Xbox 360. Con Grand Theft Auto: San Andreas (última entrega en salir al mercado de la saga de Rockstar por aquél entonces si no tenemos en cuenta los títulos de PSP) como claro referente, el título se ganó el corazón de muchos jugadores (entre los que me incluyo) porque, pese a no ser perfecto, sí que resultaba una propuesta cuanto menos interesante y era muy, pero que muy divertido. Pasados dos años, y en el mismo año que se lanzó GTA IV al mercado, las gentes de THQ y Volition nos trajeron Saints Row 2, una nueva entrega que optó por continuar con el espíritu de la primera entrega de la saga… pero más gamberro, Hace escasos días, y tras una larga espera, se puso a la venta Saints Row: The Third… y en Volition han optado por diferenciarse aún más de los GTA haciendo una entrega muy salvaje.

Saints Row The Third Screenshot

¿Pero estos juegos de qué van? Pues es una pregunta con una sencilla respuesta: Saints Row es una saga de sandbox en los que debemos capturar la ciudad a las bandas rivales poco a poco, para hacer de los Third Street Saints el grupo más poderoso. En Saints Row: The Third se abandona Stilwater para dar paso a Steelport, pero la esencia jugable se mantiene intacta: desarrollo “libre” de la trama (podemos alterar el orden de algunas de las misiones, pero no todas), montones de actividades y búsquedas por completar, personalización del personaje, posibilidad de hacer locuras a nuestro antojo… En lo que al aspecto jugable se refiere, puedo afirmar que el título es sencillo y accesible, aunque completo. El menú de armas radial, visto ya en las anteriores entregas de la saga es todo un acierto que nos permite seleccionar el arma que queremos (de las que llevamos, porque hay ranuras que llenaremos con una de las múltiples armas disponibles), aunque en este caso las granadas han pasado a ocupar el espacio de la cruceta que anteriormente servía para los power-up (cerveza, vino, una cachimba…) y la regeneración de salud (hamburguesas y refrescos), algo comprensible teniendo en cuenta que se han eliminado los supermercados y las hamburgueserías (lástima, porque Freckle Bitch’s era una marca del universo Saints Row a la que tenía un cariño especial), por lo que la regeneración de la salud ahora es sólo automática (tras unos segundos en los que no recibimos daño se empieza a rellenar otra vez la barra de vida). Para mover el personaje y disparar, lo cierto es que el juego responde muy bien, sobretodo teniendo en cuenta que podemos disparar en cualquier dirección, independientemente de si nos movemos o no y de hacia donde lo estemos haciendo… y todo sin autoapuntado, porque los machos no usan de eso. A nivel de conducción, y a excepción de en los tanques y los aviones, aceleraremos y frenaremos con los gatillos, lo que nos otorga un control y una precisión a la hora de maniobrar excelente, y además podemos disparar en cualquier dirección mientras conducimos (es más, incluso hay una función para que el coche mantenga la velocidad, por lo que así sólo nos hemos de preocupar de girar y disparar). Destacar que los tanques tienen un control que inicialmente puede resultar extraño (con un stick controlamos el “cuerpo” del tanque, mientras que con el otro hacemos lo propio con la torreta), pero una vez nos acostumbramos a él es realmente muy cómodo porque permite controlar el movimiento de una fomra sencilla a la par que no se nos impide disparar libremente. Por lo general, el control del juego funciona muy bien, y es que pese a que la física no es realista (posiblemente  a los más puristas de la conducción no os acabe de convencer porque es puramente arcade, o al menos no en un principio), lo cierto es que al juego le sienta como anillo al dedo, puesto que nos permite cruzar el basto mapeado con relativa rapidez y, además. permite una conducción más espectacular y menos exigente. Bueno, una pega sí tengo, y es referente a las motos: cuando chocamos con (o contra) ellas, lo más normal es que el conductor no salga disparado. Pero en caso de que así sea, las posibilidades de que la moto vuelque son muy pocas, y es que las motos tienden a quedar verticales, listas para ser usadas en cualquier momento. Ya digo, esto para un juego de estas características va bien, pero personalmente creo que queda feo. Pero bueno, que es una manía personal y a la que lleváis unas horas con el título se os olvidará.

A nivel argumental se nos pone, otra vez, en la piel de un miembro de la Third Street Saints, banda protagonista de las dos primeras entregas de la saga (identificada por el color morado, y que tiene la flor de lis como emblema). De hecho, el protagonista vuelve a ser el mismo, aunque de nuevo tenemos que personalizar su aspecto. En esta ocasión, los acontecimientos son posteriores a las otras dos entregas y, si bien está relacionado, ahora no es necesario haber jugado las otras entregas (aunque, obviamente, si lo hicisteis, mejor, porque hay algunas referencias a Stilwater. Y digo esto porque Saints Row 2 empezaba justo en el instante en el que termina Saints Row, por lo que el peso de la entrega anterior era mayor). Tras años liderando la ciudad de Stilwater, los Saints se han hecho famosos y sus miembros son ídolos de masas. De hecho, actualmente, viven de su imagen y comercializan todo tipo de productos (bebidas energéticas, ropa…). Tanto es así que el juego empieza en pleno atraco a uno de los principales bancos de la ciudad de Stilwater. Atraco que, por cierto, los Saints están perpretando para que un actor les vea actuar para estar preparado para su representación cinematográfica. Y para que veáis hasta que punto es retorcida la mente de Volition, los desarrolladores, en el atraco todos los miembros de los Saints irán disfrazados de Johnny Gat (uno de los miembros de la banda más icónicos)… incluyendo al propio Johnny Gat. Y lo peor de todo: la gente se querrá hacer fotos con nosotros mientras les atracamos. Un show, vaya. Pero bueno, volvamos a la trama. Tras el atraco, seremos llevados ante el líder de El Sindicato, una organización criminal que controla Steelport, ciudad en la que se desarrolla esta tercera entrega. Tras una interesante reunión de altura (cuando juguéis entenderéis la coña de este comentario), y al completar la misión que le sigue, apareceremos en Steelport, una nueva ciudad que nos resulta hostil y que, poco a poco, deberemos conquistar. Para ello, deberemos arrebatársela a sus actuales dueños, que no son otros que El Sindicato unido a los Deckers (unos frikis de la informática cuya indumentaria parece la versión emo de Tron) y a Los Luchadores (tíos cachas con máscaras de luchador mejicano)… siempre evitando a la policía y a los STAG (un grupo de operaciones especiales), que harán todo lo posible para desbaratar nuestros planes y acabar con nosotros. Después de esto, sólo sigue nuestra lucha por llegar al poder y algunos giros más o menos sorprendentes. Lo cierto es que la trama tampoco es que sea una maravilla, pero además de cumplir sobradamente con lo que el juego pretende es una excusa perfecta para hacernos cumplir misiones alocada a la vez que conocemos unos personajes curiosos cuanto menos (incluyendo, como estrella invitada, a Burt Reynolds). Y bueno, lo cierto es que el desarrollo de la trama y los personajes que veremos nos harán soltar más de una carcajada, así que ninguna objeción por mi parte a esta “ligereza”.

Tu juego, tu estilo

Un detalle muy interesante es el alto grado de personalización, principalmente del protagonista, pero también del mundo que nos rodea: tras una misión introductoria, el juego nos mostrará un potentísimo editor de personajes. En él podremos modificar la constitución de nuestro personaje, su sexo, su “atractivo” (tamaño del pene en los hombres, y de los pechos en las mujeres), sus rasgos faciales (podremos hacer cualquier cara que queramos, y es que las posibilidades que ofrece son muchas: cambiar tamaño, forma y posición de los ojos, de las orejas, forma del cráneo…), su peinado, su voz y sus gestos de aprobación y provocación (aunque, por desgracia, se ha perdido el poder determinar que actitud queremos que tenga al caminar, detalle que sí estaba presente en el editor de la segunda entrega de la saga). Y una vez acabemos nuestra obra de arte, podremos subirla a internet para que cualquiera pueda admirarla y descargarla para usarla como su propio avatar, algo que sin ningún tipo de duda añade puntos de locura al título, y es que si nosotros no somos lo suficientemente perturbados como para crear gordos travestidos vestidos con unas mallas ajustadas de color rosa podéis estar tranquilos, porque hay gente que lo hará por nosotros. Además, y a medida que jugamos, iremos subiendo el nivel de respeto hacia nuestro personaje, con lo que desbloquearemos nuevas habilidades para nuestro personaje y la banda en general. Estas habilidades van desde un aumento de salud o stamina (muy importante, porque nos permite esprintar y realizar las acciones del denominado AWESOME BUTTON!) hasta una reducción del daño (por caídas, por explosiones, por atropellos, por disparos…),  pasando por un incremento en el número de miembros de la banda que nos pueden seguir o nuevas solicitudes de vehículos (llamamos a un compañero para que nos traiga un vehículo en concreto), entre otras. Pero esto no acaba aquí, porque una vez avancemos un poco en la trama del juego (tampoco demasiado) desbloquearemos las opciones de personalización de la banda: si bien este menú es más limitado que el de personalización del protagonista, es interesante porque nos deja elegir entre diferentes modelos para cada uno de los miembros de la banda que encontraremos (tenemos 4 ranuras, y pese a que en un principio podremos elegir entre pocos estilos, a medida que jugamos iremos desbloqueando más… y más raros), así como podemos elegir los coches con los que queremos que vayan por la calle. Y, además, y ya hacia la mitad del juego desbloquearemos lo que se llaman Fortalezas, que son iguales a las casas pero nos reportan beneficios extra (mayor cantidad de ingresos, más respeto, más munición…) y presentan 2 niveles de personalización que modifican su exterior a nivel estético y nos otorgarán unos bonus mejores aún. También es posible personalizar casi cualquier coche del juego (sólo hay algunos modelos que no), aunque para esto debamos llevarlos a un taller y pagar por la instalación de nuevas piezas. Estas van desde elementos puramente estéticos (parachoques, espejos, alerones, tubos de escape…) hasta piezas de rendimiento (mayor resistencia a los golpes, mejoras del motor, sistema de nitro… y hasta unos pinchos que salen de las llantas para dañar los coches que nos persiguen y a los peatones que encontremos). Y volviendo al protagonista, podremos comprarle diversos atuendos en las diferentes tiendas que encontremos por la ciudad, que si no me he descontado son 4 tipos (algunas repetidas, otras sólo en un punto de la ciudad). Las diferentes tiendas son: Leather & Lace (ropa de motoristas, erótica y sadomasoquista), Let’s Pretend (principalmente disfraces), Planet Saints (merchandising de los Third Street Saints y ropa variada) y Nobody Loves Me (moda gótica / emo / punk). Para terminar con este extenso apartado de personalización, decir que siempre podemos volver a modificar la apariencia de nuestro personaje pasando por quirófano (previo pago) en las clínicas Image as Designed, con lo que accederemos otra vez al completo editor.

¿Qué quieres hacer?

Saints Row: The Third viene con el claro objetivo de convertirse en el juego más gamberro y salvaje que haya pasado por nuestras consolas. Una buena muestra de ello la tenemos en las armas del juego, y es que además de las típicas (pistolas, escopetas o rifles de asalto, entre otras) podremos usar un consolador de metro y medio (que, además, y a no ser que vivas en Japón, verás cómo le tambalea la punta. Ah, y no os perdáis su nombre: El Penetrador. ¿Qué más queréis?), unos puños gigantescos que desintegrarán a nuestros enemigos, un rifle láser, o un pedo en una jarra (sí, tal cual. Y lo peor es que si bien no es mortífero, sí que dejará a nuestros enemigos incapacitados un buen rato…), entre otras que no quiero desvelaros para no arruinar la sorpresa (porque sí, aún hay más armas absurdas que no se han visto en los tráilers). Pero eso no es todo, porque también encontraremos vehículos inverosímiles: coches con la cabeza de Gat que echa fuego por el cigarrillo que porta, una moto a reacción, un caza al estilo del Harrier (vaya, que despega en vertical, como los helicópteros) o tanques con un cañón de microondas… entre otras locuras. Y esto no acaba aquí, porque las misiones también tendrán un alto componente cafre, y que además será visible desde la primera de ellas: atracaremos un banco, escaparemos de un avión mientras vuela miles de metros sobre la ciudad, visitaremos un prostíbulo sadomasoquista (y gay), sobreviviremos a un ataque zombie… Pero esto no acaba aquí, porque con el denominado AWESOME BUTTON! (es el resultado de realizar algunas acciones mientras esprintamos) podremos realizar variadas llaves de lucha libre a cualquier ciudadano que encontremos (si no usamos el AWESOME BUTTON! “simplemente” le golpearemos en los testículos) o entrar a lo cafre en un coche cualquiera, Y claro, si esto no os parece suficientemente gracioso, pensad que podemos hacerlo con nuestro avatar desnudo aunque, por suerte o desgracia, no mostrará sus zonas erógenas, puesto que luce un pixelado en genitales y pechos (bueno, esto sólo en personajes femeninos) que imagino debe estar estratégicamente situado para evitar la clasificación de juego sólo para adultos (con la consecuente “no-publicación” que tendría, al menos la versión de PS3. Y si no me creéis, mirad lo que le pasó a Manhunt 2). Vaya, que este juego es perfecto para los amantes de lo bizarro, lo absurdo y, sobretodo, el humor escatológico, irreverente y políticamente incorrecto.

Pero no os vayáis, porque todavía hay más. Ya os he hablado de algunas de las locuras que podemos hacer (misiones principales, personalización, armas…), pero aún no os he hablado de una de las piedras angulares de la saga Saints Row: las actividades secundarias. Pero no os dejéis engañar, porque pese a ser secundarias, su importancia es vital para el juego, y es que aportan algunos de los momentos más raros y divertidos del juego (bueno, en esta tercera entrega esto se ha suavizado un poco porque todo el juego en sí es más bestial, pero siguen siendo muy interesantes). Estas actividades son como misiones, pero separadas por grupos (reconocibles porque cada una de ellas tiene un nombre y un icono propio). Estas actividades son perfectas para romper con la monotonía (¡JA! en Saints Row: The Third no hay de eso. Y aunque me digáis que el juego acaba resumiéndose en dispara y conducir, os diré que no nos cansaremos de ello), y es que son tan variadas como hacer de chulo y proteger a nuestras prostitutas de las bandas rivales, proteger a un camello mientras hace entrega de drogas (aunque, a decir verdad, por algunos comentarios mientras realizamos estas misiones parece que se han abandonado las drogas para abastecer a nuestros clientes con merchandising de la banda), sobrevivir a un reality show en el que nos enfrentaremos a otras personas disfrazadas (de mascotas de productos como la lata de la bebida energética de los Saints, de perritos calientes o, incluso, de animales) al más puro estilo del clásico Smash TV o los más recientemes MadWorld o incluso The Club (reality show que, por cierto, se llama Professor Genki’s Super Ethical Reality Climax! ¿Quién puede resistirse ante un nombre tan molón?) mientras esquivamos las distintas trampas con el objetivo de conseguir el suficiente dinero como para que la puerta de salida se abra, estafar al seguro provocándonos lesiones, crear el caos (ya sea con armas o con un tanque, y es que hay dos actividades muy similares)… Decir que se han eliminado actividades de los anteriores Saints Row (por ejemplo, el Destruction Derby, pero no es el único) y que ahora son más cortas (6 niveles en lugar de 8. Y ahora hay 2 fáciles, 2 medios y 2 difíciles, cuando antes eran todos un poco más complicados que el anterior), pero en general el juego ha ganado en diversión (a decir verdad, las nuevas son más entretenidas que las que se han eliminado).. Y eso no es todo, porque además tenemos una serie de desafíos a cumplir (conducir por el carril contrario, hacer caballitos con las motos, atropellar a la gente, destruir coches…) que nos darán un dinerillo extra… y eso sin contar que tenemos que completar las 36 operaciones de bandas (eliminar todos los enemigos marcados en una zona concreta en la que se han reunido) para ganar el control total de la ciudad, y que podemos amenizarnos los ratos libres realizando las misiones de asesinato (buscar una persona en concreto para matarla. Antes eran una actividad, pero ahora son accesibles desde el teléfono. Además, desaparece la restricción de arma pero aparecen los requisitos para la aparición del objetivo. Es decir, antes se nos indicaba con qué arma debemos matar a dicho personaje, pero ahora podemos hacer con cualquiera. En vez de eso, se nos indican unas condiciones especiales para hacer salir a nuestra víctima), entregas de vehículos (vamos a una zona concreta del mapa y buscamos un modelo de coche / moto / helicóptero / barco que llevaremos a un taller), realizar saltos en paracaídas o buscar los coleccionables (que, además, son de diferentes tipos: muñecas hinchables, palés de dinero, cajas de droga, fans que quieren fotografiarnos, realizar saltos concretos con un coche o pilotar un avión por zonas determinadas), Por si todo esto fuese poco, debéis saber que uno de los objetivos del juego (aunque no es obligatorio para terminarlo) es que conquistemos la ciudad a las bandas rivales. ¿Y cómo se hace esto? Pues comprando propiedades (edificios en los que se desarrollan actividades turbias cuanto menos, aunque por suerte o por desgracia no podremos verlo porque no se nos permite entrar en dichos antros), tiendas (de ropa, talleres mecánicos, clínicas de cirugía estética o armerías), pisos francos (bueno, de hecho sólo podemos comprar un embarcadero y un hangar del aeropuerto, porque el resto de casas se nos regala al avanzar en la trama) y, cómo no, completando actividades. Lo mejor de todo es que cuanto más porcentaje de la ciudad controlemos, mayor será la cantidad de dinero que ingresemos cada hora, algo que siempre viene bien para seguir expandiendo nuestro imperio o, por lo menos, seguir personalizándolo.

Pasando a un plano más técnico, decir que el juego se muestra bien gráficamente, con montones de elementos simultáneos en pantalla que no le supondrán mucho esfuerzo a nuestra consola (incluso en los momentos más delicados, como acostumbra a suceder cuando hay fuego y/o explosiones en pantalla, y es que aquí se sigue mostrando fluido), y también hay que decir que se nota una mejora en este aspecto en comparación con sus anteriores entregas (en general, pero sobretodo a nivel de iluminación y efectos, aunque hay más animaciones y más fluidas, por ejemplo). Por desgracia esto no es perfecto, ya que el popping vuelve a hacer acto de presencia, siendo bastante evidente en esta entrega. Vale, no es del molesto porque normalmente sólo afecta a objetos lejanos (vaya, que no nos aparecen coches a un palmo, o no generalmente), pero igualmente queda feo. Otro aspecto algo descuidado son las cargas de elementos, que siguen siendo un tanto extrañas (habrá momentos en los que no veremos un alma por la calle, mientras que tras mover la cámara el bullicio será importante… aunque ahora es menos común y evidente que en las anteriores entregas), y es que aunque se ha mejorado sigue siendo un punto flaco. Además, no acabo de entender el por qué de la inclusión de “campos de fuerza” en algunos vehículos: un detalle que me encantaba de los juegos de esta saga es que al ponerte encima de un coche, si éste tenía aperturas (techo descapotable abierto, maletero descubierto…), el contorno del vehículo estaba bien delimitado y permitía meternos dentro de él. Por desgracia, en esta tercera entrega de la saga se han incluido techos invisibles en los coches descapotables, y ahora nuestro personaje flotará sobre ellos como si estuviese de pié encima de una superficie sólida. Pero bueno, como ya he dicho, estos detalles tampoco es que sean especialmente molestos, y si lo miramos en conjunto la valoración es positiva. A nivel sonoro, debo decir que el juego es muy bueno: doblaje (en inglés) más que correcto (con las voces de Hulk Hogan y Sasha Grey, entre otras), efectos sonoros correctos (no están mal, aunque lo cierto es que algunos de ellos son mejorables, como por ejemplo el sonido de los motores de algunos coches…) y, sobretodo, la banda sonora. No es que sea un gran experto musical, pero la inclusión de la cantidad y variedad de temas que encontramos en el juego es envidiable. Además, están separados en diferentes emisoras de radio temáticas para que podamos elegir la que más nos gusta (tenemos una de metal, una de música clásica, una de reggaeton, una de música electrónica…). Y bueno, si lo que os gusta es la mezcla, que sepáis que podéis crearos vuestra propia emisora seleccionando vuestras canciones favoritas del juego desde el propio juego.

Pero bueno, que el nivel técnico no es lo único importante sobre el cómo se ve el juego, porque si el equipo artístico no hace un buen trabajo el juego se verá mal, por miles de cientos de millones de polígonos que tenga cada objeto. Puedo afirmar que si bien la ciudad de Stilwater estaba bien, era necesario el cambio en esta tercera entrega. Por suerte, Steelport coge las cosas buenas de dicha ciudad y crea un nuevo entorno que, por momentos, nos resultará familiar, pero nos sorprenderá en cuanto sea posible. Esto se logra, principalmente, con la coherencia que muestra a la hora de recrear diferentes partes de una típica ciudad americana: zonas residenciales “típicas” de las series americanas (cualquiera que haya visto Los Simpsons, Mujeres Desesperadas, Modern Family y demás sabrá a que tipo de barrio me refiero), zonas más industriales en las partes costera, un centro de negocios con sus rascacielos… Los personajes también presentan unos diseños muy atractivos, y parte de ese encanto viene dado por lo absurdo y exagerado que resultan algunos. Pero claro, siempre hay alguna pega… y en este caso son los vehículos. No digo que sean unos diseños horribles (en su mayoría son, cuanto menos, pasables. Y encontraremos algunos muy chulos, la verdad), pero lo cierto es que en varios modelos se podía haber puesto más esmero. Son… ¿cómo lo diría? ¿Os suena el coche de Homer que diseña Homer J. Simpson? Pues algunos tienen un estilo similar. Y claro, eso no está bien del todo, la verdad. Pero bueno, que tampoco es nada gravísimo.

Jugando en compañía…

Pero no sólo de hacer el cabra por la ciudad vive el hombre, así que además del modo historia (que, además, es jugable en modo multijugador cooperativo a través de la red, algo que eleva las cotas de diversión y perversión hasta límites insospechados), el juego incluye un modo hordas.en la línea de lo visto en muchos títulos actuales, y que “nació” en Gears of War 2. Pero claro, esto es Saints Row: The Third y nada es tan fácil y normal como en el resto de juegos: en esta versión del conocido modo de supervivencia (disfrutable individuamente o en cooperativo en red), elegiremos un escenario y un personaje (inspirados en lo que vemos en el modo campaña, por lo que no os extrañéis cuando veáis la lista de sitios o de personajes, que si bien no es muy extensa sí es variada) y nos pondremos a repartir entre nuestros enemigos. Pero ojo, porque aquí no sólo seremos nosotros los extraños, sino que en cada nivel nos encontraremos con diferentes perversiones: conduciremos un tanque mientras acabamos con gigantes disfrazados de peluche que llevan un lanacohetes, seremos atacados por sadomasoquistas que llevan un consolador, nos asediarán hordas de interrogantes gigantes (y de color violeta, como tiene que ser) armados, seremos atacados por prostituas mientras nos defendemos con una muñeca hinchable, etc. Vaya, que si nos aburrimos es porque queremos… o porque somos unos sosos. Pero sea como fuere no es culpa del título, porque hace el intento de ofrecer alternativas variadas y entretenidas.

YouTube Preview Image

Diversión, diversión y más diversión desde el primer minuto hasta el últimoPodemos hacer cualquier tipo de locura cuando y donde queramos

La trama es graciosa y nos permite conocer personajes únicos y visitar lugares pintorescos

Variedad de situaciones (en misiones y actividades)

Alto nivel de personalización

Aspecto sonoro cuidado

Defectos gráficos (popping principalmente)Irregular a nivel artístico: ciudad muy cuidada y personajes interesantes, pero vehículos a un nivel inferior

Poco retante

Eliminación de características de los anteriores Saints Row


Sí, no se trata de ningún error. En el apartado diversión tiene un 11/10

VALORACIONES

Saints Row: The Third es una propuesta fresca e interesante que nos deja horas de diversión por delante. Un título por y para mentes enfermas que, bajo ningún concepto debe tomarse en serio. Es más, el propio juego no lo hace. Y ahí es donde radica su gracia, porque gracias a eso, a lo exagerado que resulta todo, nos presenta algunas de las situaciones más absurdas, cómicas y bizarras que hayáis visto en un videojuego. A nivel argumental cumple, y además sirve para conocer unos personajes raros, muy raros. Gráficamente es mejorable, puesto que algunos defectos (popping, principalmente) son evidentes, pero viendo la cantidad de elementos simultáneos en pantalla y la suavidad con la que se mueve todo eso no es un problema demasiado grave. En definitiva, un juego que yo recomiendo encarecidamente, aunque para disfrutarlo deberéis dejar vuestros prejuicios y moralidad de banda. Cuando desatéis a vuestro yo más perverso, entonces (y sólo entonces) descubriréis la grandeza de Saints Row: The Third, el que se ha convertido por méritos propios en mi GOTY personal.

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Acerca del Autor

13-1-1991. Barcelona. Mente enferma cuya principal afición (aunque prácticamente se ha convertido en una obsesión) es el mundo del videojuego. Empecé mis andadas con una SNES y una Atari Lynx, y actualmente le doy un poco a todo (retro y actual, aunque la consola que más horas me roba es la Xbox 360), sintiendo especial predilección por las ediciones importadas (Japonesas principalmente)

12 Comentarios

  1. Musicgare November 28, 2011 a las 9:46 am

    El juego más burro al que he jugado nunca. Increible las posibilidades que te ofrece y las salvajadas que puedes llegar a hacer. Es bestial
    El análisis refleja claramente el espíritu del juego, enhorabuena

    • Scope131 November 30, 2011 a las 10:39 pm

      Muchas gracias por tu comentario.

      Lo cierto es que es de agradecer que hayan hecho un titulo tan salvaje que se atreve con (casi) todo y en el que, al menos a priori, parece que no se ha puesto limitacion alguna a la hora de hacer locuras. Por ello me parece una propuesta interesante y que, ademas, resulta divertidisima! 🙂

  2. Sergio November 28, 2011 a las 11:31 am

    Guuaaaaaauu!!!!!!!!

    Ostias al leer el análisis y ver el video … como que dan ganas de probarlo, despues de ver la puntuación aun mas!!

    Los Grand Theft Auto la verdad que son juegos que hay que tener siempre, al menos en mi caso, son divertidos, anti-stress.. etc jajajaja.

    Tengo que probar esta saga Saints Row, si encima es mas salvaje, imprescindible en mi estantería!!

    Gracias por estos análisis!!

    P:D: Lo bueno de estos análisis, es que puedes fiarte de quien los escribe, si lo escribe Scoope131 y le escribe esa puntuación … hay que jugar!! xD Grandeeee!!!

    Saludos

    • Scope131 November 30, 2011 a las 10:44 pm

      Muchas gracias por tu comentario y, sobretodo, por la parte que me toca… 🙂

      A decir verdad, creo que este es uno de los juegos con los que mas me he divertido en estos ultimos años.

      Si te gustan los GTA, sobretodo las entregas mas “burras” (osea, las anteriores a GTA IV), este tienes que, por lo menos, probarlo. Lo que ves en el video son algunas de las posibilidades que ofrece el juego… y cada una mas disparatada que la anterior… 😛

  3. Alex November 28, 2011 a las 12:29 pm

    JUEGAAACOOOOOOOOOOOO
    Un 11 de diversión, con DOS cojones! claro q sí
    felicidades al redactor por este análisis, muy grande!

    • Scope131 November 30, 2011 a las 10:48 pm

      Muchas gracias por tu comentario y por lo que va dedicado a mi (bueno, y al analisis tambien)… 😉

      Lo cierto es que, personalmente (y como ya he dicho en un comentario anterior, asi como en el analisis) me parece un juego divertidisimo, donde la posibilidad de hacer las locuras que nos plazcan prima sobre el resto. Y claro, a mi, que me encantan los sandbox y adoro hacer locuras… pues eso, que me divierte como a un enano… 😛

  4. Clsy November 28, 2011 a las 6:27 pm

    Muy buen análisis Scope. Se nota mucho cuando un texto se escribe con cariño, y de este se desprende que SR 3 te ha encantado. Yo lo cataré en breve, que el 2 me encantó, y este The Third parece todavía más divertido.

    PD: Recuerdo que muchos me llamaron loco cuando dije en su momento que el SR 2 me parecía mejor juego que el GTA IV XD

    • Scope131 November 30, 2011 a las 10:51 pm

      Gracias Clay por tus palabras. Siempre es un honor recibir comentarios como el tuyo, y mas cuanddo vienen de alguien como tu (aunque hayas escrito mal el nick… ^^U ).

      A mi el 2 me gusto mucho, pero tenia varias cosas mejorables. Este The Third me parece de lo mejor del genero, la verdad.

      Y bueno, yo estoy medio de acuerdo con tu afirmacion: SR2 me parece mucho ,as divertido que GTA IV (aunque me encanto, eh? no penseis lo contrario) y yo lo prefiero, pero como juego creo que es mejor el de Rockstar.

      PD: Loco! Loco! 😀

  5. David November 28, 2011 a las 8:51 pm

    este juego es cachondo a mas no poder, como me lo estoy pasando
    muy buen análisis gente

    • Scope131 November 30, 2011 a las 10:52 pm

      Muchas gracias por tu comentario.

      Yo, desde el primer minuto hasta el ultimo que le he dedicado me ha parecido divertidisimo, sobretodo gracias a lo bestia e irreverente que es el juego. Me alegro que te guste… y que alagues mi análisis 🙂

  6. ivan February 12, 2012 a las 3:30 pm

    cual es el objetivo de este juego ? se puede robar bancos,,viajar en barcos esas cosas ?

    • Scope131 February 12, 2012 a las 5:10 pm

      Gracias por tu comentario.

      El objetivo en el juego, tal y como ya he dicho en el análisis es el de convertirse en el amo y señor de la ciudad de Steelport, por lo que habrá que derrotar las diferentes bandas que tienen el poder actualmente.

      Sobre lo que comentas debo decir que NO podemos robar bancos (excepto en una misión), pero podemos atracar cualquier tienda en la que podamos entrar. Y sí, podemos viajar en barco… y en moto, y en coche, y en avión, y en helicóptero, y en moto de agua, y en moto voladora… 😛

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